Violencia de género

La violencia ejercida contra las mujeres es uno de los principales y más graves problemas de salud pública a escala mundial, tal como lo señala la Organización Mundial de la Salud.

Un reciente estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género (elaborado por la Fundación Igual a Igual), ha establecido que 8 años es el tiempo medio que tardan las mujeres víctimas de malos tratos en denunciar formal o informalmente su situación.

Las causas más señaladas por las participantes en su retraso a pedir ayuda o denunciar su situación han sido: 

  • Miedo a la reacción del agresor (50%)
  • Creencia de que podía resolverlo sola (45%)
  • No reconocerse como víctima (36%)
  • Sentirse culpable y responsable de la situación (32%)
  • Sentir pena hacia el agresor (29%)
  • Falta de recursos económicos o la vergüenza a contar lo sucedido (28%)
  • Sentir que no podía salir adelante con las cargas familiares (23%)
  • No saber a dónde dirigirse ni pedir ayuda (21%)
  • El miedo y el desconocimiento al proceso judicial (19%)
  • La falta de apoyo familiar y social (18%)
  • El miedo a la reacción de la familia (16%)
  • Sentir que nadie la podría ayudar (15%)
  • Pensar que nadie la iba a creer (13%)
  • El miedo a la reacción de los hijos (11%)

Teniendo en cuenta estos datos, las víctimas de género fuera de su país de origen viven como un factor más de vulnerabilidad ser emigrantes, con lo que puede aumentar la probabilidad de que se mantenga una situación de violencia de género por más tiempo.

 

AMES quiere invertir esfuerzos en informar sobre dónde se ofrece orientación,
conocimientos y recursos profesionales de la salud en España y en Suiza.  

 

¿Qué es Violencia de Género?

“Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como personal

La violencia de género afecta a cualquier mujer sin importar su edad, condición social y/o económica, nivel de estudios, religión… Tiene su origen en la desigualdad entre mujeres y hombres. Los que la ejercen, expresan de esta manera su poder y dominación sobre la mujer.

La violencia contra la mujer es un problema social que nos afecta a todas y a todos. 

Formas diferentes de violencia

Violencia física

Es la violencia que todos identificamos como tal, y que más habitualmente deja huellas externas. Son agresiones causadas con las manos o algún objeto o arma: empujones, mordiscos, patadas, puñetazos, quemaduras, etc.

Es la más visible, la más reconocida social y jurídicamente y, por tanto, facilita la toma de conciencia de la víctima.

Violencia sexual

Se ejerce mediante presiones físicas o psíquicas para imponer una relación sexual, no deseada, mediante coacción, intimidación o indefensión. Hasta hace poco, los jueces no consideraban estas agresiones como tales, si se producían dentro del matrimonio.

Violencia social

Es una limitación de los contactos sociales y familiares de la mujer, aislándola y negándole el apoyo social de sus amistades. Implica controlar a la mujer, limitar sus actividades, imponer horarios, manipular las llamadas telefónicas, controlar los mensajes, etc.

 

 

Violencia psicológica

Se da SIEMPRE que hay otro tipo de violencia.

Se produce cuando el agresor amenaza, aísla, insulta, prohíbe, culpabiliza, humilla, ridiculiza, desprecia, anula, coacciona, manipula o muestra indiferencia hacía la mujer.

Violencia económica

Implica un control por parte del agresor del acceso de la víctima al dinero, tanto impidiéndole trabajar de forma remunerada, como obligandola a entregarle sus ingresos o limitándola y reteniendo el dinero.

Las formas más comunes de esta violencia son: mentir sobre los ingresos, denegar el acceso a los bienes comunes e impedir a la mujer trabajar y/o estudiar.

Con esta violencia, el agresor consigue que la víctima dependa a nivel económico totalmente de él, incrementando la dominación sobre ella.

El ciclo de la violencia

Para entender en qué consiste la violencia de género y por qué a una mujer maltratada le cuesta tanto salir de la relación y abandonar al maltratador, tenemos que conocer el ciclo de la violencia de Leonor Walker.

Fase 1: Etapa de acumulación de la tension

El agresor expresa hostilidad aunque en general no de forma explícita. Pueden darse agresiones menores. La mujer durante esta etapa siente que él puede explotar en cualquier momento, e intenta que no se enfade más, poniéndole las cosas “fáciles”, complaciéndole en todo lo que puede y tratando de “quitarse de en medio”.

“La anticipación de lo que va a suceder, causa a la mujer tensión psicológica severa y un estado de hipervigilancia continuo. Ansiedad, depresión y síntomas psicofisiológicos”

Fase 2: Incidente agudo de agresión

Se caracteriza por una descarga incontrolable de las tensiones acumuladas durante la fase anterior. Tanto agresor como víctima aceptan que la ira de éste está totalmente fuera de control.

Aunque él puede comenzar por justificarse a sí mismo por su comportamiento, termina sin comprender lo que pasó. Su rabia es tan grande que ciega su control sobre su comportamiento. Comienza por querer enseñarle una lección a la mujer y se detiene cuando cree que la ha aprendido.

Los episodios de agresiones normalmente suceden solo en privado, porque el agresor sabe que su comportamiento no es aceptado socialmente. Por ello, tiende a mantener a la víctima cada vez más aislada, y se vuelve cada vez más celoso y opresor.

Esta fase suele repetirse cada vez con más frecuencia, más intensidad y duración y mayor gravedad.

Fase 3: Luna de miel

Pasado el episodio violento, el agresor muestra arrepentimiento unido a un comportamiento extremadamente cariñoso y amable. Sabe que ha ido demasiado lejos y quiere compensar a la mujer. Suplica que le perdone y promete que no lo hará nunca más.

El agresor realmente cambia durante esta fase de forma momentánea. Cree que puede controlarse y deja de hacer lo que supuestamente ha originado el estado de ansiedad previo a la agresión. La mujer por su parte, cree en sus promesas y realmente piensa que él va a cambiar y se queda en la relación.

Poco a poco este estado va desapareciendo y se pasa de nuevo a la acumulación de tensión que vuelve a iniciar el ciclo. A medida que se suceden los episodios de violencia, esta tercera fase se acorta hasta desaparecer.

Preguntas importantes

¿Por qué maltratan?

Maltratan porque la víctima es mujer, no porque la mujer tenga un modo de comportarse que dé lugar a que eso ocurra.

Maltratan porque no consideran a las mujeres como iguales, como personas.

 

¿Hay un perfil de maltratador?

Quienes ejercen la violencia sobre las mujeres han aprendido esa conducta y la utilizan como modo de dominar y hacerse temer, como medio para controlarlas. Piensan que las mujeres les pertenecen y también mantienen ideas estereotipadas y sexistas sobre la feminidad y la masculinidad.

No existe un perfil de maltratador al igual que tampoco lo hay de mujer maltratada.

Los hombres que maltratan provienen de todos los sectores sociales, los hay tanto entre ejecutivos como entre funcionarios, trabajadores del campo, oficios, políticos y banqueros.

 

¿La víctima por qué no ve la situación?

Ante la Violencia habitual, de baja intensidad, se generan unos mecanismos de adaptación, como una especie de anestesia emocional, como mecanismo de adaptación a la situación que viven, que las insensibiliza y hace que no sean conscientes de su realidad, ni del riesgo que corren.

Mitos sobre la violencia de genero

  • La violencia de género se da entre personas con bajos recursos económicos de bajo nivel cultural y social.
  •  Si una mujer continúa con el maltratador es culpa suya por seguir viviendo con él: será masoquista.
  • Si le pegan, será porque algo habrá hecho.
  • Los maltratadores son hombres violentos en todas las áreas de su vida, suelen consumir drogas, alcohol o sufren gran estrés laboral. Las agresiones son consecuencia de su situación personal.
  • Los celos son un síntoma de que te quiere de verdad

La Violencia de género es un delito

Es un delito, un atentado a los Derechos Humanos, a la libertad, seguridad, dignidad e integridad física y psicológica. El agresor es la única persona responsable del delito de violencia, no su víctima.

Cómo lo podemos detectar

La mujer que sufre maltrato no tiene un perfil homogéneo que permita su identificación, pero sí podemos indicar rasgos visibles y actitudes en su comportamiento que la caracteriza:

  •  Lesiones físicas como magulladuras, quemaduras, mordeduras… que difícilmente pueden justificar de forma coherente.
  • Una baja autoestima, y un bajo autocuidado, que las hace sentirse incapaces de salir de su situación, de emprender una nueva vida.
  • Se sienten deprimidas, desorientadas y tristes.
  • Suelen sufrir ansiedad.
  • Se sienten inseguras, con temores y angustias sin causa aparente.
  • Tienen trastornos de sueño, de alimentación, problemas de concentración.
  • Sufren dolores de cabeza crónicos, espalda, envejecimiento prematuro.
  • Presentan dificultades para relacionarse, se aíslan del entorno, no se integran en las actividades del medio en el que se desenvuelven.
  • Mantienen una actitud evasiva, mirada huidiza, sobresalto al menor ruido.
  • Tienen comportamiento de sumisión y dependencia del agresor.
  • Asumen pautas de educación machista.
  • Se sienten responsables de lo que les pasa.
  • Realizan constantes visitas al médico de familia, pueden abusar de medicamentos.
  • Mantienen una relación con su agresor, al que agradecen intensamente sus pequeñas amabilidades.
  • Niegan que haya violencia contra ellas y, si la admiten, la justifican.
  • Niegan que sientan ira o malestar hacia el agresor.
  • Están siempre dispuestas para tener contento al agresor intentando averiguar lo que piensa y desea. Así llegan a identificarse con él.
  • Creen que las personas que desean ayudarlas están equivocadas y que su agresor tiene la razón.
  • Tienen retrasos habituales en el trabajo o absentismo laboral
  • Pueden abusar de sustancias como alcohol u otras drogas.

 

Actitudes de la pareja con su mujer que pueden crear sospecha de maltrato:

  • No querer dejarla sola durante el encuentro.
  • Controlar a su pareja con gestos, contestando siempre él. Interrumpir para rectificar el relato de ella.
  • Mostrarse excesivamente preocupado o solícito con ella.
  • Mostrarse excesivamente despreocupado, minimizar los problemas que pueda tener la mujer.
  • Mostrarse violento verbalmente, hostil con ella o con los otros.

¿Qué hacer?

Cualquier persona que tenga indicios de un delito, está obligada a denunciarlo. Sin embargo, denunciar sin consentimiento de la víctima implica, en la mayoría de los casos, perder su confianza, y es más que probable que no abandone la relación y no declare contra el agresor, por lo que tu denuncia no habrá servido de nada y sólo pondrás a la mujer en una situación de mayor riesgo.


Qué tienes que hacer si conoces alguna mujer víctima de maltrato, a nivel personal: 

    • No intentes que denuncie si no se siente preparada. El momento de la denuncia es el de más riesgo para la mujer y con ella, comienza un proceso muy largo y sumamente difícil.
    • Explícale que no está sola, que existe mucha gente que desaprueba este tipo de conductas, y que hay profesionales que la ayudarán.
    • Escúchala y trata de comprender el alcance del problema. Intenta ponerte en su lugar y no cuestiones lo que te cuenta.
    • No respaldes nunca al agresor, ni intentes justificar la violencia. No existe ningún motivo que la justifique, independientemente del lugar o la realidad social de la que venga la mujer. Transmite esta idea a la mujer.
    • Ayúdala a comprender que por muchas muestras de arrepentimiento y ternura que él muestre y por muchos esfuerzos que ella haga, la situación no cambiará.
    • Exponle que cuanto mayor sea el tiempo que esté expuesta a la violencia, mayores serán las secuelas psicológicas para ella y para sus hijos/as (si los tiene).
    • Hazle ver que ella no es culpable de lo que le sucede, que el culpable es y siempre será el agresor.
    • Dile que no tiene que avergonzarse, que lo que a ella le ocurre, les pasa a muchas mujeres. Según la ONU 4 millones de mujeres son maltratadas al año.
    • Convéncela de que necesita el apoyo de sus familiares y amistades. Dile que es importante que redescubra sus recursos personales, sociales, laborales, etc.
    • Hazle ver que poner nombre a lo que está sucediendo y al daño sufrido ayuda a reconocer la situación y a salir de la misma.
    • Infórmale de la existencia de recursos públicos y profesionales para ayudar a las personas que están en su misma situación.
    • Ponle en contacto con los servicios socio-sanitarios. Ayúdala a contactar con las personas adecuadas. No olvides que para una mujer víctima de violencia de género puede ser más complicado iniciar un proceso de búsqueda de ayuda.
    • No le des falsas expectativas sobre ayudas económicas, alojamiento, etc. El acceso a estos recursos es limitado, y ante falsas expectativas se crea frustración, desconfianza y agotamiento.

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